Este es un bello río que queda cerca de la población de Araira. Para llegar hasta allá hay que llegar primero hasta Guatire, luego de allí hasta Araira, y finalmente hasta el pueblo de Salmerón. Efectivamente hay que tomar varios transportes, pero el río es muy bello y vale la pena.
De retorno tuvimos que esperar el Jeep que nos lleva desde Salmerón hasta Araira, porque era domingo. Eso provocó que llegaramos de noche a Caracas.
La caminata es muy suave. Casi todo es ‘plano’, como dicen por allí. Hay que cruzar el río muchas veces hasta llegar a la parte de las cascadas. Nos quedamos en un lugar conocido como ‘Las Tapas’. Por esta zona se siembra mandarina y aguacate. De retorno compramos un poco de ambos.


