El domingo 30 de mayo pasado estuvimos con el Centro Excursionista Caracas en la población de Capaya, donde visitamos el río Marasmita (o río Capaya) y la entrada de la cueva Walter Dupuy.

caballo
Capaya queda en el camino hacia Higuerote, desde Caracas, pero hay que desviarse en el lugar correcto.
En las mañanas pueden conseguirse arepas o empanadas cerca del río, chicharrón y algunas chucherías en las bodegas del pueblo.

cascadita
Hay que comenzar a subir por la calle El Calvario hasta llegar al camino de tierra, de allí se caminan pocos kilómetros hasta la represa. El tiempo de caminata fue alrededor de una hora, quizás una hora y quince minutos. la caminata es suave por una trocha de Jeeps (yises).
Al llegar a la pequeña represa, ya habrán pasado la cueva. Por favor, no se bañen en la represa ni río arriba, ya que el agua de la represa es se lleva en las tuberías (que verán al lado del camino todo el tiempo) hasta el pueblo de Capaya. Recuerde que esa agua la toman niños y mujeres embarazadas. Por favor, báñese río abajo en cualquier de los pozos. Hay muchos pozos y cada uno es más bonito que el otro.

pozos
Poco antes de llegar a la represa, incluso antes de llegar al tanque (lo notarás cuando le pases por el lado) hay una cascadita bien curiosa, porque huele extraño y porque el agua ha formado una costra marrón y también ha formado estalactitas en las raíces de los arbustos. El agua de esa cascada sale de la cueva. Debes tener mucho cuidado en el camino que sube a la cueva, ya que no se ve claramente la entrada del camino.
La subida a la entrada de la cueva está a unos 10 o 15 metros antes (en dirección a Capaya) de la cascada. No es la otra cascada seca que está a unos 8 metros de distancia, no se meta por allí porque puede salir con una pata rota. La subida apenas se ve al lado del camino, pero una vez que uno entra es claro por donde subir. Suba con cuidado pues hay zonas resbalosas. Son como 30 metros nada más que hay que caminar para llegar a la entrada de cueva.

cueva
Una vez en la cueva por favor no raye las paredes. De hecho han pintado nombres en las paredes lo que afea y contamina. Solo se puede caminar un poquito por la cueva. Tenga cuidado con los murciélagos, camarones, arañas y otros animales, ya que uno puede pisarlos, dañarlos o matarlos fácilmente sin darse cuenta. La cueva es bastante oscura y hay parte muy peligrosas.