Posteado por: Camilo Torres | Jueves, 22 \22UTC octubre \22UTC 2009

Quebrada Tiamo y Quebrada Prepo

Estas quebradas quedan en la zona de El Hatillo. Hay que pasar el pueblo del Hatillo y La Lagunita para llegar a las quebradas.

Nosotros llegamos a una casa donde dejaron los carros. De allí bajamos a pié hasta la quebrada Tiamo. Es fácil llegar a la quebrada porque hay una carretera de tierra (para rústicos o motos de cross).

La quebrada Tiamo está contaminada. Se observan restos de desechos que arrastra la quebrada y seguramente se mezcla con aguas negras. Por eso siempre saltábamos sobre la corriente procurando no mojarnos mucho los zapatos. Al menos no huele mal. Se camina un poco por la quebrada, unos 20 minutos y luego se llega la desembocadura de la quebrada Prepo.

La quebrada Prepo es mucho más bonita, es más limpia y parece no estar contaminada. La forma de la quebrada también es diferente, tiene pozos profundos de más de 2.5 metros. Allí nos bañamos un buen rato y caminamos un corto tramo de la quebrada.

Finalmente regresamos al cauce de la quebrada Tiamo y luego salimos de la quebrada y comenzamos el ascenso nuevamente hasta la casa por otro camino. En una parte de este otro camino se ve y se oye un poco el río Guaire, espumeante.

El retorno fue caluroso porque fue a horas del medio día. Al llegar a la casa había bebidas y preparamos unas parrillas para comer. También hubo mucha tertulia y al final hubo hasta cantantes con guitarra y con cuatro. Una caminata suave pero sabrosa.

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Posteado por: Camilo Torres | Domingo, 13 \13UTC septiembre \13UTC 2009

Cascada del Norte

Fotos de la caminata: http://picasaweb.google.com/xtrmclmb/CascadaDelNorteSep2009#

El domingo 6 de Septiembre de 2009 salimos rumbo a La Cascada del Norte. Esta es una bella cascada ubicada en el Río del Norte, en la zona oriental del Parque Nacional El Ávila.

Alrededor de las 7:00 tomamos un autobús rumbo hacia Guatire que nos dejó en el puesto de Guardia Nacional justo donde queda el camino de subida. Alrededor de las 9:30 comenzamos a subir. El camino se inicia por una zona de bosque y luego pasa a una zona de sabana, sin mucha sombra. En esta zona hay mucho Gamelote, por lo que nos raspamos bastante los brazos y piernas.

Luego se llega nuevamente a otra zona de bosque, pero en vez de bosque de zona seca este es bosque tropical lluvioso siempre verde. Había árboles de mango por el camino, así que muchos pudieron tomar una ración extra de fruta.

El camino tiene varias bifurcaciones o intersecciones de caminos, y en todas ellas hay tablillas que indican hacia donde dirige cada camino, por lo que es muy difícil perderse. Hay que tomar siempre el camino que indica Cascada del Norte o Río del Norte.

Se pasa por los restos de la casa que conformaba la antigua Hacienda del Norte. Allí nos sentamos a esperar a un grupo que venía un poco retrasado.

Luego se sigue y se puede visitar Pozo Negro, que no fuimos porque se nos estaba haciendo tarde. Llegamos al río y pasamos por un sistema de acueducto y finalmente llegamos a un pozo grande que no recuerdo su nombre. El agua era trasparente y se veía muy atractivo para bañarse. Algunos se quedaron en este poso mientras que otros seguimos para ver la Cascada del Norte.

Llegamos casi a las 13:00 a la cascada. Allí tomamos unas fotos y nos bañamos. Algunos comieron algo. La gente fue llegando poco a poco. Unos nos tuvimos que devolver antes de urgencia porque un compañero resultó mordido o picado por una Mapanare.

La bajada fue lenta, pero finalmente el equipo de rescate llegó rápidamente. La eficiencia de los organismos de auxilio fue óptima. Un helicóptero dejó 2 bomberos forestales de Imparques en el camino, en una zona donde pudo medio aterrizar. Subieron a buscar al mordido y bajamos nuevamente hasta donde había aterrizado previamente el helicóptero. De allí lo llevaron a Caracas donde lo estaría esperando un transporte para llevarlo al Hospital Periférico de Coche. Finalmente este compañero de excursiones ha estado bien y se recupera satisfactoriamente.

Seguimos bajando y llegamos abajo ya prácticamente de noche (19:00).

En la zona del Río del Norte, en el cauce propiamente dicho, observamos varias Mapanares pequeñas. Debe ser por el calor que se acercan al cauce del río. Hay que tener mucha precaución y evitar andar sin calzado. El compañero mordido estaba sin zapatos en el momento de ser mordido, porque obviamente para bañarse en el río hay que quitarse los zapatos; en ese momento hay que tener precauciones extra.

Posteado por: Camilo Torres | Miércoles, 2 \02UTC septiembre \02UTC 2009

Península de Araya y Aguas de Moisés

Salimos en autobús de linea desde Caracas a las 11 PM aproximadamente. Llegamos al terminal de Cumaná alrededor de las 6:30 AM. Sin comer nos fuimos directamente a los Tapaditos, que son los botes para cruzar hasta la península de Araya.

A diferencia de viajes anteriores para Araya, esta vez no tuvimos que hacer cola porque no había casi nadie esperando el bote. En pocos minutos estábamos en Manicuare. Este es un bello pueblo de pescadores que queda en la península. De allí fuimos en taxi hasta la población de Araya y dejamos las maletas directamente en la posada.

Comimos empanadas y hablamos un rato largo con nuestros familiares y amigos de Araya. Hacia el medio día fuimos a caminar para el muelle de las salineras, a ver el viejo barco encallado y un ferry de transporte de personas de esos que viajan entre Puerto La Cruz y Margarita. En el muelle vimos un gran banco de Catacos pequeños, el cual podría llegar a tener un par de toneladas. Finalmente fuimos a la playa que queda en la refinadora Sacosal.

En la playa estuvimos un rato, jugamos en el agua y descansamos. Hicimos un poquito de esnórquel, ya que hay muchos peses para ver. Lo primero que vi fueron peces globo, pequeños. También vi otros de los que no me se su nombre. Habían bancos con miles de pecesitos muy pequeños de 2 cm y de unos 5 cm de largo. Se ve que esas aguas producen muchos peces. También había una lancha o chalana undida, a pocos metros de la orilla, a unos 2 a 4 metros de profundidad donde había crecido el coral y había miles de peces de distintas formas y tamaños, aunque los más grandes solo tendrían unos 20 o 25 cm de largo. Nunca había visto cardúmenes tan numerosos.

Un señor estaba pescando con arpón y había matado: un lenguado, una luria (calamar) y otro pez que ahora no recuerdo su nombre. Amablemente les regaló la luria a nuestras compañeras. También vimos y pudimos tener en la mano un pequeño pez volador, que parecía estar muriendo porque no nadaba mucho ni tenía mucha fuerza para escapar.

Comimos pescado frito muy sabroso. Fuimos a ver el Castillo de Araya y tomamos fotos del ocaso.

Al día siguiente salimos temprano, alrededor de las 6 AM, en una camioneta por puesto que contratamos para que nos hiciera el viaje expreso hacia las Aguas de Moisés. El trayecto se toma como unas 2 horas y al llegar a Cariaco nos comimos unas arepotas de pulpo y de pescado. En las Aguas de Moisés estuvimos un rato, hasta la 1 PM bañándonos en las posas de agua fresca, no aptas para asquientos.

De allí retornamos para Araya y por el camino vimos a los ciclistas de la Vuelta al Golfo de Cariaco. Al llegar comimos sancocho de pescado y también tomamos fotos del ocaso desde el muelle de La Palita.

Al día siguiente unos nos fuimos a dar un baño matutino en la playa y luego todos comimos empanadas de pescado y de pepitonas. Nos despedimos y retornamos a Cumaná por la vía de Los Tapaditos.

En Cumaná fuimos al Castillo de San Antonio de la Eminencia donde un guía nos habló sobre la historia del castillo y nos llevó por un recorrido turístico dentro del castillo.

Finalmente regresamos al terminal, comimos sopa de pescado y retornamos a Caracas alrededor de la 1:30 PM. Llegamos a Caracas a las 9:20 PM y nos despedimos cada quien para su casa.

Algunos sufrimos un poquito de diarrea por las Aguas de Moisés; es muy difícil no tragar aunque sea una gotica del agua que quede en los labios, suficiente para enfermarse. No se zambulla ni meta la cabeza nunca en el agua, cosa difícil de hacer…

Algunas fotos:
http://picasaweb.google.com/xtrmclmb/ArayaYAguasDeMoises#

Posteado por: Camilo Torres | Jueves, 27 \27UTC agosto \27UTC 2009

Camino de Los Topos

El domingo 23/08/2009 hicimos una caminata que se inicia cerca de La Colonia Tovar y termina cerca de La Victoria, en el estado Aragua.

Temprano en la mañana salimos vía a La Colonia Tovar. Hicimos una parada previa en ‘El Rey de los Golfeados’ para comer golfeados, que son muy sabrosos allí.

Hay que pasar La Colonia Tovar hasta encontrar los topos. De allí se comienza a caminar por un camino en medio de una hermosa zona agrícola. Se pasan sembradíos de duraznos que estaban maduritos. Nos regalaron algunos (nos permitieron tomarlos del árbol), estaban sabrositos.

Un grupo tomamos unos topos desde el principio, mientras que el grueso de la gente se fue por la carretera y nos encontramos más adelante. Iniciamos la caminata como a las 10:30 AM. Había una subida bastante fuerte para llegar a una cruz enorme.

De allí caminamos lejos de las granjas agrícolas por los topos hasta llegar a un bosquecillo de pinos. En el camino nos llovió y tuvimos que pasar por un gamelotal. El grupo se disgregó y los que iban adelante se alejaron casi un kilómetro de los que iban atrás. Comimos en los pinos. Como a las 3:30 PM.

De allí se baja por un camino que se interna en un bosque y que llega hasta un poblado llamado Pié del Cerro. Allí había un río donde se podía refrescar un poco del calor del día. La llegada fue casi a las 6:00 PM. Allí tuvimos que esperar el autobús que se tardó un poquito en llegar… Finalmente el Autobús nos retornó a Caracas pasando por La Victoria.

http://picasaweb.google.com/xtrmclmb/CaminoDeLosTopos20090823#

Posteado por: Camilo Torres | Sábado, 22 \22UTC agosto \22UTC 2009

Camino de los españoles

El domingo pasado, 16/08/2009 hicimos un paseo por el Camino de los Españoles.

Se comienza en La Puerta de Caracas, en La Pastora. De allí se toma un jeep hasta ‘Los Dos Caminos’. Luego se comienza a caminar hasta llegar al primer fuerte que se llamaba ‘La Cuchilla’ por su forma de cuchillas de su planta. (visto desde arriba parece unas cuchillas).

De allí se baja a ver un tunel que hicieron en la tierra por debajo de la loma donde está el fortín de La Cuchilla. Luego se puede subir hasta los restos de un pequeño fortín donde al parecer habían 4 cañones. El espacio es pequeñito, pero si cabrían 4 cañones móviles, pequeños, más la gente que los tendría que operar. Si se sigue subiendo, a unos 200 metros de camino se llega hasta ‘El Castillo Negro’. Allí quedan algunos restos del piso del castillo y lo que debió ser una puerta. Cerca también queda ‘El Castillo Blanco’ donde hay un puesto militar y por eso no se puede pasar y menos fotografiar (la ley venezolana prohíbe fotografiar instalaciones militares, como en casi todo el mundo).

Luego se vuelve a bajar la loma y de allí se comienza la bajada hasta La Guaira. Se baja primero por la carretera de cemento un trecho corto y luego se sigue por un camino de tierra. Hablando de que la gente bota mucha basura en el Parque Nacional El Ávila, pudimos ver los restos de una carrocería de un carro, probablemente una camioneta, que parecía más o menos nueva, tirados hacia el lado del camino. Es basura también, pero es raro verlo allí.

Se baja por el camino hasta llegar a un desvío a la derecha que da hacia los restos de una casa llamada ‘La Venta’. Allí comimos un poquito. Luego se continúa la bajada hasta llegar a una casa donde están construyendo un local turístico. Allí hay una familia que son muy amables.

Más abajo están los restos de otra fortaleza que se llama ‘El Salto’, allí se ve claramente que pasarlo era difícil, porque necesitaba un puente levadizo.

Finalmente se continúa la bajada por hermosos bosques. Los bosques van cambiando según se baja, porque la temperatura aumenta al bajar y la humedad disminuye.

Finalmente se llega hasta un lugar llamado ‘Torquemada’, donde también hay restos de una pequeña construcción de piedra (hay que buscarlos bien para verlos). Allí como que hacen fiestas religiosas (viacrucis de Jesucristo en Semana Santa) porque se ven claramente los restos de esas fiestas, que finalmente son contaminación.

Se sigue caminando una hora más y se llega por fin a la ciudad. Se entra por el barrio Quenepe, el cual a esa hora estaba con ambiente bastante festivo, aunque también había gente trabajando en la construcción de su casa.

Por fin se llega a Maiquetía, en el estado Vargas. Allí hay locales para tomar bebidas o comer algo. Para regresar a Caracas hay que tomar autobús. Las colas de personas esperando autobús eran muy largas. Algunos se fueron parados en autobuses que aún tenían algo de espacio. Otros esperaron más. En la autopista había mucha cola y la subida o retorno a Caracas tardó bastante.

Para este camino hay que reservar todo el día.

Algunas fotos:
http://picasaweb.google.com/xtrmclmb/CaminoDeLosEspanoles#

Posteado por: Camilo Torres | Lunes, 10 \10UTC agosto \10UTC 2009

Pico Oriental – Rancho Grande++

Domingo 9 de agosto de 2009

Para este día el Centro Excursionista Caracas – CEC (http://www.centroexcursionistacaracas.org.ve/) planificó una caminata por el Parque Nacional El Ávila. La ruta de la caminata era: P.G.P. Sabas Nieves, No te apures, Silla, Pico Oriental, Piedra del Indio, Quebrada Paraiso, Estribo Duarte, Cueva Emilia, Ruta 77, Rancho Grande, Topo Goering (se pronuncia Guerin), retorno por Rancho Grande, Ruta 77, La Julia, El Marqués. Es una ruta larga, no sé cuántos kilómetros tendrá la caminata. El itinerario indicaba que había que estar en el P.G.P. Sabas Nieves a las 7:00.

Llegué como a las 7:15 a Sabas Nieves. Siempre me cuesta levantarme temprano.

Al principio solo ví al señor Alfredo que estaba leyendo periódicos y no parecía tener intenciones de hacer caminata; lo saludo brevemente pero no le pregunto por los demás porque luego veo a Hector. Me acerco y también también lo saludo. Hector me comenta que no ha visto a más nadie del CEC, que normalmente se esperan 30 minutos a que llegue la gente. Pero yo le dije que ya era tarde y que seguramente los demás ya habían arrancado a caminar porque la caminata es larga. No se me ocurre preguntarle a Alfredo en ese momento si ha visto a alguien más. Hacía unos pocos minutos que había salido una carrera de montaña desde allí. Comenzamos la caminata (7:23), le digo a Hector que voy a caminar lento para no vomitar porque aún tengo el desayuno en el estómago.

En el P.G.P. de Sabas Nieves de arriba encontré al Sr. Alí Mehri. Él si se levantó temprano y hacía rato que había llegado. Me dijo que no había visto subir a nadie del Centro. Hablamos un ratico y me comenta que no se siente con ánimos de hacer la caminata. Había llovido toda la noche y las bajadas de Cabeza del Elefante y las toyotas estarían muy resbalosas; me dice que prefiere subir a La Silla y luego seguir al Lagunazo y bajar por el Humboldt o Galipán. La cordillera está bastante nublada aún y parece que en cualquier momento va a llover. Me doy cuenta que muchos deben haber pensado igual que Alí y “arrugaron”. Al poco llega el Sr. Gustavo Perez quien nos dice que a lo mejor llega a La Silla, pero no hará todo el trayecto. Hector llega finalmente (8:02) y le pregunto hasta donde quiere seguir para darle un radio y estar comunicados porque seguramente nos distanciaríamos un poco. Me dice: sigue tú que yo te alcanzo; yo conozco esos “sigue tú”, jajaja (es en broma). Bueno allí se quedó y supongo que se devolvió porque no tenía cara de seguir.

Llegando al Banquito (8:33) alcancé al Gustavo. Yo aproveché para tomar agua. Seguí caminando y al poco lo volví a alcanzar y lo rebasé. Me volvió a decir que a lo mejor se llegaba solo hasta No te apures, por lo que decidí no esperarlo; yo iba un poquito más rápido. Trece curvas antes de llegar a No te apures me alcanzó Alí Mehri y 10 curvas antes de No te apures ya no lo ví más, porque venía caminando mucho más rápido que yo. Yo si planeaba hacer todo el camino, así que prefería no gastar muchas energías en el inicio. Por cierto, era Alí quien contaba las curvas, no yo.

En No te apures (8:54) no me detuve porque no tenía sed. A los pocos minutos (9:05) tomé agua y pasaron unos campistas que tal vez venían de La Silla, no les pregunté.

Al llegar a La Silla (9:44) recordé la carrera de montaña que había ese día porque había un puesto de control de la carrera. Pasaron varios corredores a quienes les estaban dando un poquito de agua y un bocadillo. Parece que no tenían mucha agua y ya se les estaba acabando la poca que les quedaba, lo que me hizo suponer que ya habían pasado bastantes corredores.

Subí hasta el Pico Oriental (10:33), pero la subida fue más lenta de lo planeado ya que me tuve que parar varias veces para dejar pasar a los corredores que venían bajando rápidamente desde el pico. No conté los que pasaron, pero fueron como cien. En el Pico Oriental tomé más agua y comí unas galletas. En la Cruz de Los Palmeros (10:46) había otro puesto de control de la carrera. Se notaba que ya no quedaban mucho corredores por subir; había un pequeño montón de botellas de agua de la que les dieron a los corredores, los últimos seguramente sufrieron más sed.

La bajada estaba bastante encharcada, como habían previsto algunos, además estaba muy resbalosa. Tardé mucho en bajar, esperaba hacer una hora o menos, pero fue casi hora y media. Al llegar al final de la bajada (12:09) cerca de la Piedra del Indio estaba bastante deshidratado, olvidé tomar agua por el camino. Como me estaba sintiendo un poquito mal y comenzaba a sentir un leve dolor de cabeza me tomé un analgésico con el último sorbo de agua que me quedaba. Allí estaban algunos valientes que pretendían subir hasta el oriental a esa hora del medio día. Yo ya estaba sobrecalentado y eso que venía bajando y había lloviznado buena parte del camino. Conseguí una chica llamada Noelis del Grupo Excursionista OIKOS de la Universidad Simón Bolívar. No la conocía, pero como llevaba una franela de la USB le pregunté. Les deseé suerte y seguí adelante.

Como dato curioso en el pino, bajando de la Cruz de Los Palmeros, encontré a los dos últimos participantes de la carrera. Venían botadísimos, dudo que culminaran la carrera a menos que lo hicieran ya por diversión.

A los pocos minutos estaba en el bosque (12:19) pasando las primeras quebraditas donde me detuve a tomar agua (12:23). Tenía muchísima sed porque ya me había gastado toda el agua. Tomé media botella. Me llevé llenas las dos botellas de agua para no tener que agarrar agua más adelante, en especial en la quebrada Paraíso donde seguramente habría gente bañándose (y haciéndose pipí).

Como el camino hasta la quebrada Paraíso es relativamente a nivel (es un camino “plano”) hice algunas parte “trotandito” para avanzar más rápido, porque sabía que ya era tarde. Al llegar a la quebrada Paraíso (12:45) venía muy acalorado. No me bañé como el domingo anterior porque no me daba tiempo, pero al menos me eché bastante agua en la cabeza y cara hasta enfriarme bastante. En esa quebrada hay camaroncitos y peces pequeñitos. Estaba más o menos a mitad de camino y ya era más de medio día.

Continué rápidamente el camino, que por esa parte es muy bonito por lo verde de la vegetación. No vi a mucha gente, pero si se oían los gritos de las personas bañándose en las posas de la quebrada. Al rato salí al Estribo Duarte (13:14) y comencé a subir por el desvío de la Cueva Emilia. Durante el camino venía recordando que ese camino de la Cueva Emilia lo había recorrido solo una vez y hace mucho tiempo. Es un camino que recorre muy poca gente. El moho cubría el camino y los zapatos se resbalan un poco al afincar el peso del cuerpo. No obstante se observan rastros del paso de las personas: piedras sacadas de su lugar, raspones en el moho verde del camino, etc.

Entré en el primer bosquecillo (13:37) el cual me pareció bastante agradable. Por el camino no conseguí gente, pero si tuve la oportunidad ver un armadillo y unos monos. El armadillo me lo conseguí en el medio del camino. Parecía que el animalito había estado comiendo fruta y escarbando el suelo, unos pocos metros más adelante lo encontré. Corrió dando salticos unos cinco metros y luego se detuvo, me observó por un instante y luego se salió del camino y desapareció entre la maleza. Mucho más adelante escuché un ruidito raro, era el grito de alarma de los monos. Logré ver claramente a 2 monos a unos metros de distancia. Se que había más monos porque escuchaba el ruido de las hojas al rozar durante los saltos. Había visto varios cachicamos en el Ávila, pero vi por primera vez los monos.

Este camino está muy tapado por la vegetación. Algunas zonas hay que pasarlas con mucho cuidado porque se ha perdido un poco el camino por la fuerte pendiente, las lluvias, derrumbes y otras causas. Terminé con los brazos y piernas bien raspados. Vi algunas conchas grandes de guácaras (caracoles).

Por fin salí a la Ruta 77 (14:16) con ánimos de seguir subiendo. No me sentía deshidratado. Al llegar a Rancho Grande (14:50) habían dos personas haciendo un picnic. Me senté, síntoma de que ya estaba cansado. Decidí seguir (15:00) luego de comer unas galleticas de esas que son redondas, marrones y rellenas de cremita. Un grupo de personas que llegó a Rancho Grande me indicó que había más gente que venía bajando.

Por las toyotas conseguí a quienes creo que eran los últimos que bajaban. Se veía que eran atletas y se movían rápido. La primera toyota estaba bastante encharcada y las zonas empinadas estaban muy resbalosas.

A las (15:33) dejé de subir y decidí bajar. Aunque ya era un poco tarde no me importaba mucho porque llevaba linterna. Pero realmente ya me sentía cansado. No quería arriesgarme a sufrir lesiones durante la bajada por forzarme a subir y quedar con pocas energías, tampoco quería ir a sufrir un calambre por forzar más los músculos. Allí me comí la galleta que tiene un nombre con coco que estaba reservando para el Goering.

La bajada fue un poquito lenta por la toyota. Luego en la Ruta 77 pude darle más rápido. Pasé a todos los que había visto de subida menos a los atletas, que supongo bajaron por la pica.

Llegué al P.G.P. La Julia a las 17:10. Saludé al guardaparques y me volví a sentar un rato porque estaba cansado y ya me dolían las patas. Habían unos niños dándole pan a las guacharacas, uno de ellos intentó agarrar una y le quitó más de la mitad de las plumas de la cola (no exagero). ¡Condenado guaricho!

Luego de un rato bajé hasta la cota mil y vi a los atletas ya montándose en su autobús (tenían transporte contratado o algo así). De allí a la casa a comer pollo con arroz (a diferencia del arroz con pollo).

En el tiempo que estuve en la montaña tomé aproximadamente siete litros de agua. No sabía que podía tomar tanto en un día. Lo bueno es que el agua del Ávila incluye muchos minerales (y animales y vegetales también).

No se cuanta distancia recorrí. Si alguien tiene idea, que lo diga porque me parece interesante.

Horas y tiempos:
7:23 – Entrada de Sabas Nieves.
8:02 – Sabas Nieves arriba. 39′
8:33 – Banquito. 1h 10′
8:54 – No te apures. 1h 52′
9:44 – La Silla. 2h 21′
10:33 – Pico Oriental. 3h 10′
10:46 – Cruz de Los Palmeros. 3h 23′
12:09 – Fin de la bajada de Cabeza del Elefante (pica). 4h 46′
12:19 – Bosque hacia Quebrada Paraíso. 4h 56′
12:23 – Agua en las quebraditas. 5h
12:45 – Quebrada Paraíso. 5h 22′
13:14 – Tomo el desvío de la Cueva Emilia. 5h 51′
13:37 – Entro en un bosquecillo. 6h 14′
14:16 – Ruta 77. 6h 53′
14:50 – Rancho Grande, me siento. 7h 27′
15:00 – Salgo de Rancho Grande. 7h 37′
15:33 – Fin de la subida a mitad de la primera toyota. 8h 10′
17:10 – La Julia. 9h 47′

Posteado por: Camilo Torres | Sábado, 8 \08UTC agosto \08UTC 2009

Quebrada Paraíso

El domingo 2 de agosto de 2009 el Centro Excursionista Caracas hizo una caminata de poca dificultad a la Quebrada Paraíso en el Parque Nacional El Ávila.

Nos reunimos entre 7:30 AM y 8:15 AM en una panadería ubicada al final de la avenida principal de Boleíta Norte. A las 8:14 AM comenzamos a caminar hacia la entrada del parque de Estribo Duarte. A las 8:35 AM comenzamos a subir por el Estribo Duarte hasta el tanque. Todo el mundo se dispersó, algunos se fueron por la pica, otros se fueron por el camino normal que es más suave pero más largo.

Fui el último en subir por la pica para acompañar a una compañera que también tomó este camino. Llegué al tanque a las 9:43 AM. La subida la hicimos suavemente, sin apuros, esperando a todos y haciendo una pausa en la casa del Guarda Parques. Al llegar al tanque ya estaban algunos que se habían adelantado pero faltaba la mayoría que habían tomado el camino regular. Diez minutos más tarde llegó el tanque el capitán de la excursión. Unos quince minutos después llegó la última compañera que venía un poco lento, venía comiendo (recuerdo que me dijo que no había desayunado), lo cual me extrañó y también explica el porqué estaba tardando tanto.

Salimos del tanque a las 10:10 AM. La caminata dentro del bosque la hicimos bastante suavemente. Varias veces esperé al último grupo de compañeras y una vez me regresé por una llamada por radio. A las 11:08 AM llegamos en el último grupo a la Quebrada Paraíso.

En la quebrada nos bañamos casi todos aunque hubo unos pocos o no llevaron traje de baño o tenían mucho frío; otros simplemente no se animaron a bañarse en el agua. Estaba un poquito fría pero no mucho, uno se acostumbra rápidamente a la temperatura. Además al salir del agua fácilmente se vuelve a tomar buena temperatura.

A las 11:43 AM Salimos de la quebrada hacia la Piedra del Indio. Al poco de retomar el camino vimos que una parte estaba como destruida por un deslave, ya que se bajaba un poco para luego volver a subir. En un momento se pensó que se había perdido el camino, pero es muy difícil perderlo allí porque solo hay uno. La caminata la hicimos suave, conversando y sin apuros. Un grupo se adelantó bastante, otro quedó en el medio y yo venía en el último grupo. A las 12:50 PM llegamos a la Piedra del Indio para comer.

La vista estaba buena, comimos. Unos compañeros hicieron un picnic con vino y todo. Conseguí a un pana que tenía tiempo que no veía. Comí poco, como de costumbre en estas caminatas. Luego de un rato largo y una ligera llovizna comenzamos a bajar y llegamos  al P.G.P. Cachimbo a las 14:20 PM. Nos llovió en la parada del Metro-Bus pero todavía era temprano.

Posteado por: Camilo Torres | Miércoles, 29 \29UTC julio \29UTC 2009

Cascada del Vino y Páramo de Nunca Jamás

El viernes 24/7/2009 estuvimos en la Cascada del Vino, ubicada en el Parque Nacional Dinira, Estado Lara. Hay que llegar hasta la población de Barbacoas y de allí entrar al parque nacional. Se puede ir fácilmente en carro. La cascada es muy bonita para pasar el día con la familia o los amigos. El agua es fría aunque soportable (uno se acostumbra) y es de color vino tinto.

Ese mismo día visitamos la Cueva de Las Peonías. Aunque en la zona parece que ya no hay peonías, la cueva es muy interesante. Es bastante grande y tiene un desarrollo casi horizontal de unos 100 metros con una pendiente muy suave. Se puede caminar fácilmente siempre y cuando se lleve linterna y no se aparte de la galería principal que es la más grande. Llegamos hasta un pequeño chorro de agua que corre dentro de la cueva, de allí la cueva se hace más estrecha y complicada para caminarla sin equipo adecuado. Cerca de la salida de la cueva se oye agua corriendo, es otra boca de la cueva por la que sale un pequeño chorro de agua, son solo 5 metros del camino y hay que tener cuidado porque hay poco espacio (si el grupo es grande) y la pendiente de caída es fuerte.

El sábado 25/7/2009 fuimos al Páramo de Nunca Jamás. La entrada queda cerca de la Cascada del Vino, dentro del Parque Nacional Dinira. La caminata comienza en una pequeña hacienda de pobladores del parque y es una subida relativamente suave y fácil hasta la cascada. Hay una cascada bellísima en ese camino. Allí se quedaron algunos compañeros del grupo para bañarse y pasar el día. Algunas personas opinan que esta cascada es más bonita que la Cascada del Vino.

El camino continúa y luego de cruzar un río seco (casi sin agua) se complica un poco, porque hay que tomar un desvío que no es tan claro. Finalmente se cruza nuevamente el río seco, mucho más arriba en su cauce y se llega a una cresta o fila que sube hasta el páramo. En el páramo siempre hizo mucho viento, frío y siempre estuvo nublado. Esto hizo contraste con el resto del camino, donde siempre hizo sol aunque siempre sopla brisa.

Llegamos a un hito de piedras con una cruz y de allí retornamos. En la bajada dejamos a un compañero atrás que se sintió enfermo. Nadie se enteró que estaba enfermo sino cuando llegó abajo, ya anocheciendo y cansado. Hubo un error al no esperarlo que debería ser corregido para otras excursiones y paseos.

El domingo 26/7/2009 regresamos a Caracas, pero primero visitamos un rato la ciudad de Carora, donde vimos la plaza, la zona colonial, la iglesia y una fachada de una antigua iglesia que es emblema de la ciudad.

Posteado por: Camilo Torres | Jueves, 4 \04UTC junio \04UTC 2009

Capaya – Cueva Walter Dupuy

El domingo 30 de mayo pasado estuvimos con el Centro Excursionista Caracas en la población de Capaya, donde visitamos el río Marasmita (o río Capaya) y la entrada de la cueva Walter Dupuy.

caballo

caballo

Capaya queda en el camino hacia Higuerote, desde Caracas, pero hay que desviarse en el lugar correcto.

En las mañanas pueden conseguirse arepas o empanadas cerca del río, chicharrón y algunas chucherías en las bodegas del pueblo.

cascadita

cascadita

Hay que comenzar a subir por la calle El Calvario hasta llegar al camino de tierra, de allí se caminan pocos kilómetros hasta la represa. El tiempo de caminata fue alrededor de una hora, quizás una hora y quince minutos. la caminata es suave por una trocha de Jeeps (yises).

Al llegar a la pequeña represa, ya habrán pasado la cueva. Por favor, no se bañen en la represa ni río arriba, ya que el agua de la represa es se lleva en las tuberías (que verán al lado del camino todo el tiempo) hasta el pueblo de Capaya. Recuerde que esa agua la toman niños y mujeres embarazadas. Por favor, báñese río abajo en cualquier de los pozos. Hay muchos pozos y cada uno es más bonito que el otro.

pozos

pozos

Poco antes de llegar a la represa, incluso antes de llegar al tanque (lo notarás cuando le pases por el lado) hay una cascadita bien curiosa, porque huele extraño y porque el agua ha formado una costra marrón y también ha formado estalactitas en las raíces de los arbustos. El agua de esa cascada sale de la cueva. Debes tener mucho cuidado en el camino que sube a la cueva, ya que no se ve claramente la entrada del camino.

La subida a la entrada de la cueva está a unos 10 o 15 metros antes (en dirección a Capaya) de la cascada. No es la otra cascada seca que está a unos 8 metros de distancia, no se meta por allí porque puede salir con una pata rota. La subida apenas se ve al lado del camino, pero una vez que uno entra es claro por donde subir. Suba con cuidado pues hay zonas resbalosas. Son como 30 metros nada más que hay que caminar para llegar a la entrada de cueva.

cueva

cueva

Una vez en la cueva por favor no raye las paredes. De hecho han pintado nombres en las paredes lo que afea y contamina. Solo se puede caminar un poquito por la cueva. Tenga cuidado con los murciélagos, camarones, arañas y otros animales, ya que uno puede pisarlos, dañarlos o matarlos fácilmente sin darse cuenta. La cueva es bastante oscura y hay parte muy peligrosas.

Posteado por: Camilo Torres | Miércoles, 20 \20UTC mayo \20UTC 2009

Pico Oriental

He subido muchas veces al Pico Oriental, casi siempre que subo lo hago por entrenamiento. El domingo pasado subí por la ruta de Sabas Nieves – La Silla.

Comencé a subir a las 10:29 am (si, lo se, tengo que levantarme más temprano…). Hasta el guarda parques me tomó casi media hora exácta, más o menos a las 11 am estaba recargando agua. Siempre había pensado que esa subida tomaba menos tiempo, incluso creía que eran menos de 15 minutos… Lo que pasa es que ahora compré un reloj y veo la hora de llegada a cada punto; hace mucho tiempo que yo dejé de medir tiempos pero ahora volví a la vieja costumbre.

Bueno, el camino fue sin paradas, solo para tomar agua. De ‘No te apures’ para arriba estaba muy nublado. En la silla la visibilidad era muy poca. Subiendo al pico lloviznó un poco. Hice 3 horas en subir, porque llegué al pico a la 1:24pm.

La bajada la hice en dos horas, pues llegué a Caracas (cota mil) a las 3:24pm. Estoy haciendo tiempos muy ‘redondos’.

No hubo ningún incidente extraño. Ese día compré un bastón para reponer el que perdí hace años y el uso de dos bastones me ayudó mucho, en especial en la bajada.

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